Thursday, December 14, 2017

El Santo Escapulario

Quienes reciben la imposición de este Escapulario y visten habitualmente,  necesitan saber las razones que la Iglesia ha tenido para autorizarlo y recomendarlo,  bendiciendo e indulgenciando a sus devotos.

De este modo lograrán que les sirva de medio en su perfeccionamiento en la fe de Cristo y alcanzarán con más facilidad la saludable ayuda sobrenatural de la Virgen Santísima, Madre Spiritual y medianera de todas las gracias, a la que pretenden honrar. Ella, a los que vivan esta común consagración carmelitana, significada en el Escapulario, los conducirá a una más plena participación de los frutos del Misterio Pascual.

¿Qué es el Escapulario?

Es un símbolo de la protección de la Madre de Dios a sus devotos y un signo de su consagración a María.

¿Quién nos lo dio?

La Santísima Virgen se lo entregó al General de la Orden del Carmen, San Simón Stock, según la tradición, el 16 de Julio de 2051, con estas palabras: “Toma este hábito; el que muera con él, no padecerá el fuego eterno.”

Alude este hecho el Papa Pío XII cuando dice: “No se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en virtud de la promesa hecha, según la tradición, por la Santísima Virgen.”

Privilegio Sabatino

También reconocida por Pío XII, existe la tradición de que la Virgen, a los que mueran con el Santo Escapulario y expían en el Purgatorio sus culpas, con su intercesión hará que alcancen la patria celestial lo antes posible, o, a más tardar, el sábado siguiente a su muerte.

Resumen de las promesas

  • Morir en gracia de Dios.
  • Salir del Purgatorio lo antes possible.

Interpretación 

Alcanzar estas promesas supone siempre el esfuerzo personal colaborando con la gracia de Dios. Nos lo enseña con toda claridad el Concilio VaticanoII: “La verdadera devoción… procede de la fe auténtica, que nos induce a reconocer la excelencia de la Madre de Dios, que nos impulsa a un amor filial hacia nuestra Madre y a la imitación de sus virtudes.” 

Ayuda en la vida

Tanto en los peligros espirituales como en los corporales. Hay muchos hechos que lo atestiguan.

Vinculaciones

El que recibe el Escapulario es admitido en la familia de la Madre de Dios y de la Orden del Carmelitana. Por ello participa de los privilegios, gracias e indulgencias que los Sumos Pontífices han concedido a la Orden del Carmen. Se beneficia,  además, de los méritos de las penitencias y de las oraciones que se hacen en todo el Carmelo.

Objetivo

Ir más fácilmente a Jesús,  según la enseñanza del Concilio Vaticano II: “Los oficios y los privilegios de la Santísima Virgen siempre tienen por fin a Cristo, origen de toda verdad, santidad y piedad.”

Por eso afirmó Pío XII que “ nadie ignora ciertamente, de cuánta eficacia sea para avivar la fe católica y reformar las costumbres, el amor a la Santísima Virgen, Madre de Dios, ejercitado principalmente mediante aquellas manifestaciones de devoción, que contribuyen de modo particular a iluminar las mentes con celestial doctrina y a excitar las voluntades a la práctica de la vida cristiana. Entre estas debe colocarse, ante todo, la devoción del Escapulario de los carmelitas.”

Devoción y forma de culto

La celebración de la Virgen del Carmen, el 16 de Julio, está entre las fiestas “que hoy, por la difusión alcanzada, pueden considerarse eclesiales” ( Marialis Cultus 8) . En la misma se acostrumba a bendecir los Escapularios y imponerselos a quienes nunca lo han recibido. Además los que ya participan de sus beneficios pueden renovarlo.

Espiritualidad

Quien entra en comunión con la familia consagrada al amor, a la veneración y al culto a María, quede señalado con un peculiar carácter  mariano de espíritu de oración y contemplación, de los diversos modos de apostolado y de la vida misma de abnegación. Asume también un compromiso de imitar a María.

Compromiso

Vida mariana. Es decir: Vivir en obsequio de Jesucrito y de su Madre. Nuestra vida ha de estar informada por la luz y el amor de María, unido estrechamente al de Cristo. El fruto del Escapulario consistirá en que quien lo lleve se esfuerce eficazmente en la imitación de las virtudes de la Santísima Virgen.

Representa

La participación en el carisma de la Orden del Carmen,  siendo señal como de un contrato entre la Virgen y nosotros, por el cual Ella nos protege y nosotros le estamos consagrados.

La medalla Escapulario

Está autorizado su uso con tal de que por un lado lleve la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y por el otro una de la Santísima Virgen del Carmen. La imposición debe realizarse con Escapulario de tela.

A pesar de ello, el mismo San Pío X, al conceder esta dispensa, recomendó el uso del Escapulario de tela. Este es más simbólico, por ser una expresión abreviada del hábito del Carmen.

Cosagración a la Virgen del Carmen

¡ Oh María, Reina y Madre del Carmelo ! acudo a tus plantas a consagrarme a Ti, pues toda mi vida es poco para pagarte las muchas gracias y bendiciones que Dios me ha concedido por tus manos.

Porque miras con ojos de especial benevolencia a los que visten tu Escapulario, te ruego que con tu fortaleza sostengas mi fragilidad y aumentes en mí la fe, esperanza y caridad a fin de que pueda rendirte el humilde obsequio de mi servicio.

El Santo Escapulario me sea prenda de especial protección en la lucha cotidiana para que persevere en la fidelidad a tu Hijo y a Ti. Que él me recuerde constantemente  la necesidad de contemplarte y revestirme de tus virtudes. Desde ahora prometo esforzarme en vivir unido a tu espíritu y ofrecerlo todo a Jesús por tus manos, y convertir mi vida en espejo de tu humildad, caridad, paciencia, mansedumbre y espíritu de oración.

¡ Oh Madre amantísima ! Sosténme con tu amor indefectible para que yo, indigno pecador, pueda un día cambiar tu Escapulario por el “vestido de bodas” y habitar contigo en el reino de tu Hijo.  Amén.

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